San Salvador, 20 sep.- El eurodiputado socialista Ramón Jáuregui manifestó en una entrevista con Efe en El Salvador que aplazar la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños-Unión Europea (Celac-UE), “posiblemente para marzo o abril” de 2018, “pone en riesgo la alianza birregional”, por lo que no comparte la decisión.

El cónclave, fijado inicialmente para los días 26 y 27 del próximo octubre en El Salvador, como país que ostenta la presidencia pro témpore de la Celac, se postergó este martes debido al desacuerdo y la “fractura ideológica” entre los países que apoyan el régimen venezolano de Nicolás Maduro y los que rechazan su gestión.

“Es una decisión que lamento, me preocupa, y no comparto, pero entiendo que los gobiernos que han tomado la iniciativa preveían que el conflicto de Venezuela polarizaría la cumbre y es una razón de peso”, señaló Jáuregui, quien se encuentra en El Salvador en calidad de presidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat).

Jáuregui copreside, junto al brasileño Roberto Requião, la X Sesión Ordinaria de la EuroLat, donde se abordan temas como la lucha contra el terrorismo, la violencia de género y el cambio climático.

El también portavoz del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo se mostró “preocupado” por la “división interna de la región latinoamericana, porque es una grieta entre naciones con unos retos y tareas en común”.

Los países firmantes de la llamada Declaración de Lima, en la que rechazaron la Asamblea Constituyente de Venezuela y solicitaron el aplazamiento de la cumbre Celac-UE son Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Preguntado por la posible relación entre la solicitud de aplazamiento por parte de los firmantes del documento de Lima y el apoyo del país anfitrión al régimen de Maduro, señaló que quiere creer “que no tiene nada que ver con la decisión, porque El Salvador ha sido ejemplo con la preparación de la cumbre y lo ha demostrado”.

“Lo que llevó a tomar esta decisión, lo que traspasó la línea roja, fue el régimen de Maduro con la convocatoria de la Asamblea Constituyente y la absorción de los poderes legislativos de la Asamblea Nacional”, manifestó el eurodiputado.

Para el político español, en el momento en que se decide no reconocer la legitimidad de la Asamblea Constituyente “surge una quiebra fundamental en el seno de la Celac”.

“Desde la UE tampoco reconocemos esa representación y de hecho puse como condición que la cumbre se celebraría aquí sin representantes de la Asamblea Constituyente, de la que no admitiríamos su presencia”, precisó.

Insistió en que, “pese a todo, el aplazamiento no es una decisión apropiada, porque tiene muchos riesgos, ya que es muy fácil aplazar y muy difícil volver a convocar y cuadrar agendas”, y “acarrea serios riesgos para la tarea común de desarrollar la alianza birregional UE-Celac”.

En caso de celebrarse la cumbre en marzo o abril, tal y como adelantó el parlamentario, el lugar elegido dependerá de quien ostente la presidencia pro témpore de la Celac, “que podría ser El Salvador si se prolonga el período, pero no hay nada concretado”.

En su opinión, la solución a esta problemática sería un acuerdo entre el Gobierno venezolano y la oposición, “que permita la salida pacífica y democrática y eso tiene un primer paso el día 15 de octubre, que por fin ha convocado (Maduro) la elección de gobernadores y ayuntamientos”.

“Además, si hubiera un acuerdo, podrían adelantarse las elecciones presidenciales del próximo año y ofrecer un cronograma de pacto político, obviamente si incluye liberación de presos y restitución de poderes a la Asamblea Legislativa”, opinó.

Según el socialista europeo, la reacción de Celac y el aplazamiento de la cumbre es una respuesta sancionadora de la comunidad internacional al régimen venezolano, “pero no se descarta tender la mano si hay un diálogo”.

 

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