Charlotte (NC), 12 oct.- Desafiando las estrictas políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump, una iglesia de Carolina del Norte dio santuario a un cuarto inmigrante en sus dependencias.

Eliseo Jiménez, de 39 años de edad y originario de San Luis Potosí (México), permanecerá en santuario en la Iglesia Unida de Cristo de Umstead Park en Raleigh, capital de estado, con la esperanza de que su equipo legal logre que inmigración reabra su caso de deportación emitido en el 2007.

“Quiero seguir peleando el caso por nuestros hijos. Cualquier padre que sepa el dolor de dejarlos y abandonarles lo entenderá. Esto no es sencillo, pero para lograr un objetivo hay que sacrificarse”, indicó a Efe el mexicano.

En un conferencia de prensa realizada esta tarde en la sede de la iglesia, el reverendo Douglas Long, ministro de Umstead Park UCC, mencionó que esperan ayudar a esta familia ofreciéndoles un lugar “seguro”.

“Tenemos la esperanza de que su equipo consiga alternativas legales para que inmigración suspenda su deportación”, sentenció.

Jiménez, quien radica desde hace 22 años en Estados Unidos y tiene cuatro hijos ciudadanos americanos, tres de ellos menores de edad, indicó que “como padre responsable lucho por un futuro mejor para ellos. No me puedo dar por vencido porque les daría la espalda”.

De acuerdo con Viridiana Martínez, del grupo comunitario Alerta Migratoria, Jiménez fue detenido en el 2007 por conducir sin licencia en el condado de Alamance, donde funcionaba el programa 287(g).

Martínez alega que en ese entonces Jiménez no tuvo acceso a un abogado o al derecho a que su caso fuera escuchado por un juez. “Ellos violaron sus derechos. Eso es ilegal”, señaló.

Semanas después, Jiménez regresó a Estados Unidos y en julio del 2013 enfrentó a la justicia al verse involucrado en el supuesto robo de un auto, situación que terminó aclarándose y los cargos retirados.

Desde entonces, el mexicano lleva solicitando la suspensión de su deportación a inmigración en varias oportunidades y han sido aprobadas.

Sin embargo, bajo las nuevas directrices migratorias de la Administración del presidente Trump, este 31 de julio le negaron la petición y le ordenaron abandonar el país.

Martínez indicó que su abogada ya sometió una moción para que las autoridades reabran el caso del 2007 basado en que esta deportación fue ilegal al violarse el debido proceso.

En Carolina del Norte, tras la salida de Minerva Cisneros de su santuario después de que un juez le cancelara la deportación que pesaba en su contra, quedan dos inmigrantes más en santuario

Se trata de Juana Tobar, quien está refugiada desde el 31 de mayo en la Iglesia Episcopal San Bernabé de Greensboro y José Chicas, quien está desde el 27 de junio en la Escuela para la Conversión en Durham.

De acuerdo con la entidad humanitaria Church World Service, el año pasado antes de que el presidente Donald Trump ganara las elecciones, había unas 400 iglesias declaradas como santuario en el país.

Actualmente, los templos que se han proclamado como refugios para inmigrantes alcanzan los 800, concluyó.

 

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