Zulay Hernández.

En la actualidad el concepto de la estructura familiar tradicional ha evolucionado y se ha evolucionado hacia nuevas formas de convivencia. La figura del núcleo familiar formado por padre, madre e hijos ha dado paso a otras alternativas: hogares de una persona soltera, de un progenitor con hijos, de parejas sin descendencia o con hijos que no son hermanos; en este sentido, las familias homoparentales se han convertido ya en una realidad más que palpable en nuestra sociedad.

Esta nueva estructura familiar llamada “Familias homoparentales” se define como aquella en la que uno o los dos miembros de la pareja son homosexuales, sin embargo, este modelo de familia no goza todavía del reconocimiento social en todo el mundo, lo que genera una clara desconfianza a la hora de plantear que las parejas homosexuales obtengan el derecho a educar y criar hijos.

Al respecto, se han llevado a cabo numerosos estudios en diversos países del mundo como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Suecia y España; las conclusiones de los mismos coinciden y despejan las interrogantes y dudas que ponen en tela de juicio la aptitud de las familias homoparentales para ofrecer una educación y un desarrollo adecuado a sus hijos e hijas.

El hecho de que estas uniones comiencen a ser más visibles motiva preguntas a una sociedad que se ve obligada a proveerse de respuestas para la tranquilidad y el bien de todos. Lo que más parece inquietar a la comunidad respecto de este nuevo modelo de familia no es su propia existencia o su creciente visibilidad general, sino las repercusiones que este formato familiar pueda tener en los hijos e hijas que crecen en su medio.

Investigaciones científicas ha mostrado de manera consistente que padres gays y madres lesbianas son tan capaces y adecuados como los padres y madres heterosexuales, en consecuencia se ha documentado que no existe relación entre la orientación de los progenitores y cualquier tipo de medida sobre la adaptación emocional, psicosocial y conductual del menor.

La homosexualidad, el matrimonio gay, las familias homoparentales y la adopción por parte de este tipo de familias son realidades que tendremos que entender y que explicar a nuestros hijos, a las sociedades donde vivimos, y a nosotros mismos, pero para lograr hacerlo sin ser guiados por los prejuicios, tenemos que estar informados. La familia homoparental es un buen ejemplo de cómo los nuevos valores han conformado maneras distintas de entender la familia.

————————————————————————————————
USA Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

No hay comentarios

Dejar respuesta

cuatro × 2 =