Sao Paulo, 17 oct.- El juez federal Sergio Moro, encargado del caso Petrobras, afirmó en una entrevista divulgada en el canal de televisión Globo que “faltan líderes políticos” que apoyen las investigaciones anticorrupción en Brasil.

“La mayor frustración de todo este caso sea el hecho de que faltan líderes políticos que sobresalgan con un discurso de apoyo a las investigaciones y especialmente con un discurso reformista”, dijo el magistrado.

En su opinión lo importante es tener “líderes” que aumenten “la eficiencia del sistema judicial” del país, un campo en el que hay “una omisión muy grande” y que contraste con la fuerte concienciación contra la corrupción en la sociedad civil organizada.

Moro es juez de la 13º Corte Penal Federal de la ciudad de Curitiba (sur), donde se concentran las investigaciones en primera instancia del caso de corrupción en Petrobras, que destapó hace tres años y medio los millonarios desvíos que operaron en la petrolera estatal.

En la entrevista, divulgada en la noche de este martes, Moro defendió restringir el foro privilegiado y se preguntó si realmente “funciona como un escudo” contra las responsabilidades de las personas que ostentan esa condición.

“El paso es adoptar una posición reformista y preguntarse si funciona. Nuestros lideres deberían adoptar una posición reformista en cuanto al foro privilegiado”, subrayó.

El magistrado dijo que el balance de la llamada “Operación Lava Jato” es muy positivo y reiteró que en Brasil operó una red de corrupción “sistemática”, que se mantuvo “por años” y a la que había que responder con un “basta”.

Moro sostuvo que las repetidas operaciones policiales “van a llevar a un crecimiento de la percepción de que la corrupción” atrasa al país y avisó que “buena parte del trabajo ya fue realizado” en Curitiba, lo que no se traducirá necesariamente, cuando finalice, en el fin definitivo de la corrupción en el país.

El escándalo de los millonarios desvíos en Petrobras ha llevado a prisión a importantes políticos y empresarios del sector privado, además de salpicar al presidente Michel Temer y algunos de sus ministros, así como a los exmandatarios Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva.

En julio pasado, el propio Moro condenó a Lula a nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero en un caso en el que el expresidente se benefició de la red corrupta.

Moro evitó responder a las preguntas sobre el exgobernante (2003-2010) ya que aún tiene en sus manos algunos de los siete procesos penales que afronta el carismático líder, la mayoría relacionados con el caso Petrobras.

El magistrado volvió a negar tener aspiraciones presidenciales porque “existen otras maneras de servir al país” y en su caso optó “por la magistratura”.

 

 

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