Washington, 8 mar.- El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseguró que “no hay razones para pensar” que el presidente estadounidense, Donald Trump, sea objeto de ninguna investigación, pese a las denuncias del mandatario de que el Gobierno de Barack Obama grabó sus comunicaciones privadas en 2016.

Durante su conferencia de prensa diaria, Spicer tuvo problemas para contestar a la pregunta directa de si Trump es objeto de alguna investigación gubernamental centrada en el contraespionaje.

“Creo que eso es lo que tenemos que determinar”.

“Obviamente, hay muchas preocupaciones (…)”.

“Esa es parte de la razón por la que hemos pedido a la Cámara Baja y el Senado que investiguen eso”, respondió inicialmente el portavoz de la Casa Blanca.

Pero al final de la conferencia de prensa, y después de que un ayudante le pasara una nota escrita, Spicer quiso modificar su respuesta.

“Quiero dejar una cosa realmente clara: no hay ninguna razón por la que deberíamos pensar que el presidente es objetivo de ninguna investigación de ningún tipo”, subrayó Spicer.

El sábado pasado, Trump acusó a Obama de haber ordenado pinchar sus teléfonos de la Torre Trump de Nueva York, donde el magnate vivía y trabajaba durante la campaña electoral de 2016, sin aportar pruebas al respecto.

La Casa Blanca ha defendido las acusaciones de Trump y ha asegurado que el Congreso debe investigar esas presuntas escuchas, y también las filtraciones de información clasificada.

A través de un portavoz, Obama ha tachado de “falsa” esa acusación de Trump, y el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, solicitó sin éxito durante el fin de semana al Departamento de Justicia que desmintiera públicamente las acusaciones del actual mandatario sobre el tema.

La ley estadounidense no permite a los presidentes de EE.UU ordenar directamente escuchas telefónicas u otro tipo de vigilancia, sino que solo puede solicitar ese tipo de medidas a un tribunal, que debe proporcionar una justificación para ello.

Dos senadores, el republicano Lindsey Graham y el demócrata Sheldon Whitehouse, enviaron una carta al FBI y al Departamento de Justicia en la que les piden “copias de cualquier orden de un tribunal” o de otra entidad “relacionadas con escuchas del presidente Trump, la campaña de Trump o la Torre Trump”.

Graham, que pertenece al Comité Judicial del Senado, aseguró a la cadena CNN que, si el Departamento de Justicia no aclara pronto si “obtuvieron o buscaron una orden judicial” para ese tipo de espionaje, emitirá una citación para obligar legalmente a que le proporcionen esa información.

Veintidós congresistas republicanos, todos ellos miembros del Comité Judicial de la Cámara Baja, enviaron también una carta a Comey, el director del FBI, para pedirle que les informe al detalle sobre las supuestas escuchas que ha denunciado Trump.

Por otra parte, varios medios han informado de que las agencias de inteligencia y seguridad de EE.UU están investigando los posibles lazos con Rusia de los asesores y el equipo de campaña de Trump.

Las dudas sobre la relación de esa campaña con Rusia aumentaron a raíz de la renuncia de Michael Flynn como principal asesor de seguridad de Trump, tras conocerse que mintió al vicepresidente de EE.UU, Mike Pence, y a otros altos cargos del Gobierno sobre sus contactos con el embajador ruso en Washington, Serguéi Kisliak.

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