San Juan, 9 dic.- Municipios del interior de Puerto Rico continúan casi 3 meses después del paso del huracán María con problemas de suministro de agua potable, lo que expone a la población a riesgos para su salud.

Pablo Méndez, profesor y coordinador de Programas en la Escuela Graduada de Salud Pública Universidad de Puerto Rico, dijo a Efe que hay en la isla caribeña, a pesar del tiempo pasado tras el huracán, comunidades en el interior que todavía recurren a agua contaminada para uso doméstico.

La estatal Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) provee actualmente servicio al 92,8 % de sus abonados, de acuerdo a la información oficial del Gobierno, pero, según el experto, eso no quita para que en áreas rurales se mantenga el problema de falta de un servicio adecuado a la población.

Méndez viajó esta semana a Washington para explicar en primera persona el estado de la situación y contribuir a que llegue ayuda federal de Estados Unidos, labor en la que se ha unido a Oxfam, confederación internacional de organizaciones no gubernamentales dedicada a las labores humanitarias en todo el mundo.

Méndez dirige en el territorio caribeño un proyecto que tiene como objetivo distribuir sistemas de agua potable a 100.000 puertorriqueños en zonas rurales que no están conectados al sistema de agua nacional de la AAA.

El especialista explicó que esas 100.000 personas no estaban conectadas a la red de la AAA antes del paso del huracán María y que el problema al que se enfrentan ahora es que el ciclón dañó los sistemas de suministro de agua que utilizaban para suplirse habitualmente.

“En algunas partes del interior de Puerto Rico la gente va a riachuelos y quebradas donde no se cumplen los estándares de calidad del agua”, apuntó Méndez.

Explicó que él mismo ha llevado a cabo análisis de calidad en el municipio de Villalba en fuentes de agua utilizadas por la población, cuyo resultado ha sido que estaba contaminada.

Méndez dejó claro que las personas no utilizan ese agua para beber pero sí para, por ejemplo, lavarse, lo que supone un riesgo para su salud que debe evitarse.

“Si el agua entra en contacto con la piel hay riesgo”, subrayó el especialista, tras insistir en que las personas de los municipios del interior se ven obligados a falta de servicio por parte de la AAA y de la inutilización de sus recursos habituales.

Dijo que tras el paso del huracán María, por ejemplo, pozos comunitarios se contaminaron, un problema que resaltó sucede en municipios del interior como Villalba, donde él ha llevado a cabo los análisis, u otros como Utuado, Orocovis y Ciales.

Méndez subrayó que pese a la ayuda enviada desde EE.UU ésta no llega a muchas partes de la isla y que por ello es muy importante la labor llevada sobre el terreno por organizaciones como Oxfam o World Vision, tanto para proveer agua potable a la población como en otras áreas.

Detalló que durante su estancia esta semana en el Congreso en Washington pudo “poner en evidencia” la situación que sufre Puerto Rico con el objetivo de que las esperadas ayudas lleguen a la isla.

Oxfom, entre otras muchas ayudas, ha entregado en la isla caribeña filtros de carbón para purificar el agua consumida por las personas que carecen del servicio de la AAA.

Puerto Rico fue devastado el pasado 20 de septiembre por el huracán María, de categoría 5, que con vientos por encima de los 250 kilómetros por hora provocó la destrucción de las infraestructuras, causó daños que según el Gobierno rondan los 94.000 millones de dólares y provocó más de 60 muertos, cifra esta última preliminar y que ha ido cambiando con el paso de las semanas.

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