San Diego (CA), 20 sep.- Uno de los peores brotes de hepatitis A registrado en las últimas décadas en San Diego podría extenderse por lo menos seis meses más, señalaron autoridades locales de salud en un día en el que el condado de Los Ángeles declaró oficialmente el brote en esta región.

“Desafortunadamente habrá más vidas que estarán en riesgo”, advirtió el doctor Nick Yphantides, director de medicina de la Agencia de Salud y Servicios Humanos de San Diego.

El condado ya ha declarado una emergencia de salud pública, dado que desde noviembre pasado se han confirmado 444 casos de la enfermedad, que se ha cobrado la vida de 16 personas.

Yphantides confirmó a Efe que se han registrado casos de hepatitis A relacionados con el brote de San Diego en otras urbes californianas como Los Ángeles y Santa Cruz y en el estado Arizona.

En este sentido, la directora del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles, Bárbara Ferrer, declaró oficialmente el brote de hepatitis A, después de que dos nuevas personas resultaran contagiadas en la región, para un total de 10.

Las autoridades sanitarias de San Diego señalaron que sus homólogos en otras ciudades han tomado como ejemplo el brote en San Diego y han vacunado a personas vulnerables para evitar que el virus se propague.

Si bien el brote fue identificado en marzo, se cree que pudo haberse iniciado desde noviembre del año pasado y la gran mayoría de los casos se produjo en indigentes y consumidores de drogas intravenosas.

El especialista señaló que aún hay un grupo limitado de los cuales no hay información suficiente para determinar la causa del contagio.

Para tratar de contener el brote, en los últimos meses se ha vacunado a más de 22.000 personas dentro de los considerados grupos de riesgo, que incluye a indigentes, adictos a drogas intravenosas, trabajadores de limpieza y personas que trabajan con estos grupos tales como policías, bomberos, paramédicos y quienes proveen servicios a personas sin hogar.

Si bien la vacuna está disponible, se dará prioridad a quienes se encuentran en dichos grupos.

En respuesta al brote, San Diego ha realizado jornadas de limpieza en calles frecuentadas por indigentes, además de instalar más de 40 estaciones para lavar las manos y baños públicos que operan las 24 horas.

A su vez, la ciudad procedió a instalar tres albergues temporales para indigentes que ofrecen los servicios de salud necesarios.

En Los Ángeles también concentrarán sus esfuerzos entre los indigentes y fomentarán el aumento de medidas sanitarias en esta comunidad, así como la vacunación, dijeron las autoridades sanitarias.

“No vamos a detenernos hasta que (el brote) se haya ido”, enfatizó el alcalde de San Diego, Kevin Faulconer, quien anunció una campaña informativa.

La hepatitis A es altamente contagiosa, y se transmite a través heces, ya sea por contacto cercano o por consumo de alimentos contaminados.

El contagio ocurre cuando la persona infectada no se lava las manos de manera adecuada, subrayaron autoridades sanitarias.

 

No hay comentarios

Dejar respuesta

Once − 9 =