Zulay Hernández.

En un artículo anterior se abordó el tema de la donación voluntaria, ahora se aborda el tráfico de órganos y lo que muchos llaman como, un gran negocio y una forma moderna de esclavitud. El trasplante de órganos en el momento actual es la mejor alternativa de tratamiento y en muchos casos la única, para la falla terminal e irreversible de muchos órganos vitales como el corazón, el hígado o los riñones.

Al estilo de trabalenguas se indica que, para que con el trasplante se puedan salvar vidas humanas se necesitan órganos y para tener órganos se necesitan donantes. Sin órganos no hay trasplantes y sin donantes no hay órganos.

Expertos indican que el trasplante de órganos humanos es uno de los males más terribles de la sociedad actual. Es una forma de esclavitud que afecta a los más pobres. En los países menos desarrollados, son muchas las personas que viven con necesidades primarias agudas y a falta de un justo reparto de la renta, en su país y también en el mundo, hay personas que se ven en la necesidad de comercializar sus órganos para que unos traficantes sin el menor escrúpulo los vendan a pacientes de países ricos.

Es entonces, el tráfico clandestino el que esclaviza a las personas más necesitadas y desesperadas, llegando al punto de mutilar a seres humanos, causándoles mucho dolor, y en muchos casos la muerte. También existe un tráfico de órganos extraídos a cadáveres de recién fallecidos. Se extraen riñones, corazón, pulmones, ojos, córnea, piel, páncreas, intestinos, etc., que generan un “mercado negro” de órganos cada vez más amplio. Desde hace tres décadas, la problemática del tráfico de órganos figura en la agenda de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cuando se menciona el tráfico de órganos, el nombre de China aparece una y otra vez. No sólo porque el país asiático es el segundo en el mundo tras Estados Unidos que más trasplantes realiza anualmente.

Pekín asegura que ahora ha dejado de poner en el mercado los órganos de los presos ejecutados, pero los partidarios de trasplantes éticos lo rechazan. El presidente de la Sociedad Internacional de Trasplantes, Philippe O’Connell, dijo recientemente que China “no va a pasar de un sistema que usaba órganos de prisioneros ejecutados, basado en corrupción y en el que los órganos se compraban… a un sistema que es completamente abierto, transparente y ético”.

——————————————————————————————

USA hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

No hay comentarios

Dejar respuesta