En 2015 el presidente Donald Trump dijo, “Amo a estos niños”,  refiriéndose a los jóvenes inmigrantes indocumentados conocidos como “Soñadores”. Y sin embargo, el presidente estadounidense tuvo una curiosa manera de mostrar su afecto el martes, poniendo fin al programa que permitió a 800.000 personas traer a sus hijos a los Estados Unidos como niños para quedarse en el país, y obligar al Congreso a idear una solución rápida. En seis meses, el gobierno dejará de renovar las protecciones bajo Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA por sus siglas en inglés).

El DACA de la era Obama permite a personas protegidas traídas ilegalmente como menores de la deportación. Dio esperanza a los Soñadores, que recibieron el nombre de la Ley DREAM (Desarrollo, Alivio y Educación para Menores Extranjeros) que propuso un camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes más jóvenes. La Ley DREAM fue la propuesta legal fracasada que precedió a DACA, una política de interrupción temporal.

Una vez que DACA sea eliminado los analistas de políticas de inmigración aseguran que ninguna solución legislativa permanente lo va a reemplazar.

Lo curioso es que el presidente Trump parecía expresar poca fe en una solución legislativa, escribiendo en un tweet que si el Congreso tropieza, “Voy a volver a este tema”. Los críticos dijeron que la observación socavó su argumento para la cancelación de DACA en el primer lugar.

“El Congreso ha intentado pero no ha promulgado una solución legislativa para los receptores de DACA durante más de una década”, señaló Stephen Yale-Loehr, profesor de derecho de inmigración en la Universidad de Cornell. “Nada ha cambiado políticamente excepto que ahora, el Congreso está siendo apuntado con una pistola para promulgar algo en que lo cambie y lo salve en los próximos seis meses”. La disfunción en el Congreso dominado por los republicanos, como se demuestra a través de la no revocación de la ley de salud, potencialmente significa problemas para un resucitado DREAM Act.

Los republicanos de mayor peso en el Congreso, entre ellos Paul Ryan, el líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell y los senadores Jeff Flake y John McCain de Arizona defendieron el programa como un compromiso institucional. El jefe de personal de Trump John Kelly también quiere preservar sus principios. Por su parte, Trump afirmó el martes que revocar el DACA le causó angustia personal, diciendo que tiene un “gran corazón” para aquellos afectados por su decisión.

Aun así, se puso del lado de los inmigrantes de línea dura en su base de votantes después de que 10 procuradores generales del estado amenazaron con demandar, argumentando que el programa era inconstitucional cuando Obama lo promulgó en 2012. Aunque todavía existe la posibilidad de que el Congreso apruebe una ley DREAM, la pequeña ventana de tiempo para diseñar una solución lo hace aún más difícil.

——————————————————————————————-

USA Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

No hay comentarios

Dejar respuesta

dos × 1 =