Zulay Hernández.

Para los niños es una maravilla dormir con sus padres. Pero hay que tener cuidado que ese hábito no se convierta en rutina. Para muchos padres, algunas veces resulta satisfactorio tenerlos en sus camas para besarlos, consentirlos y manifestarles todo el amor. Entre los beneficios que ven es que hay una mayor estabilidad cardio respiratoria y mayor oxigenación de los niños, disminución de los episodios de llanto, mejor termorregulación y mayor prevalencia de la lactancia materna.

Otros opinan que partir de los 7 meses o el año de edad los padres ya deben crear ese espacio de descanso propio para los hijos. Claro, si es un menor que no tiene reflujo, que no come tarde en las noches y que no sufre apnea de sueño. De esta manera su hijo se acostumbrará a dormir solo, sin que los padres olviden que, en algunas oportunidades pueden despertarse y llorar, por diversas causas, que por supuesto hay que atender.

A su vez, hay especialistas que afirman que de nada vale el contacto físico durante el sueño del niño, es más importante el contacto físico y emocional durante el día. Entre las desventajas están hijos poco autónomos, manipuladores, con problemas de socialización, baja autoestima. Sin contar las de la pareja, que propiamente son las sexuales.

Cabe destacar que dormir con el bebé, aunque los padres no fumen ni consuman alcohol, multiplica por cinco el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, el fallecimiento repentino de un niño menor de un año sin ninguna causa aparente. Los científicos relacionan estas muertes con obstrucciones de las vías respiratorias del bebé, con la inhalación de los gases espirados por sus padres y con el calor excesivo. Los mismos recalcan que el niño puede estar en la cama con sus padres mientras le dan de mamar o simplemente para darle cariño, pero debe dormir siempre en su propia cuna.

Solo en determinadas circunstancias, muy puntuales, cuando el bebé está enfermo y los padres se sienten más tranquilos por tenerlo más cerca o porque en el medio de la noche el bebé se despierta asustado, se puede permitir a que el niño o la niña se duerma en la cama de sus padres, pero mucho cuidado para que eso no se convierta en un hábito ya que todo dependerá de la edad que tenga el niño y los riesgos que puede representar a que duerma con los padres.

En fin, dormir con el bebe por mucho tiempo, afecta en su parte social y personal, y a los padres, en su vida sexual.

———————————————————————————–
USA Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

No hay comentarios

Dejar respuesta

19 − quince =