Guatemala, 9 ago.- El presidente del Congreso de Guatemala, Álvaro Arzú, pidió hoy a todos los sectores del país unir esfuerzos para hacer frente a las ideologías de la colonización.

“Es el momento para unir esfuerzos, para dejar de lado el miedo, para no dejarnos engañar por los cantos de sirena de las ideologías de la colonización. Es el momento para volver a lo básico, para aferrarnos a lo real, para conservar los valores y dar prioridad al camino recorrido”, aseguró el diputado.

Arzú dijo que la situación que describe empezó cuando se permitió que “la ley internacional prevaleciera de hecho sobre la ley constitutiva” de Guatemala y así comenzó “la división interna y el enfrentamiento ideológico”.

Y fue así como la democracia incipiente “de pronto se convirtió en un maniqueísmo que hoy nos asfixia y que amenaza con convertirse en un totalitarismo sectario, en un gobierno de la venganza y del resentimiento”.

“El dinero político, mucho del que proviene del extranjero, logró paralizar nuestra sociedad en tan sólo unos años, le dio una vida a un cadáver político que la sociedad guatemalteca ya había calificado como nocivo, estéril y peligroso para la auténtica búsqueda de un bien común”, proclamó.

Se refería así a la derrota militar de la guerrilla, que fue “más que confirmada por el pueblo” en “repetidas y sucesivas elecciones” a partir de la firma de la paz en 1996, poniendo así fin a 36 años de guerra civil.

Pero todo cambió con “el negocio de los Derechos Humanos, la mentira de una lucha contra la corrupción” y la “estafa moral del discurso de las diferencias que pretende destruir la familia y los valores”, provocando un “desempleo galopante”, un “éxodo” migratorio y una “conflictividad social” que alcanza a todos los guatemaltecos cada día.

El presidente del organismo legislativo insistió, sin dar datos, que la invasión de fincas se multiplicó, el territorio se fragmentó y los grupos organizados y financiados por organizaciones locales que operan bajo los intereses “de poderes internacionales” han tomado el control de varias áreas y han “lesionado gravemente” la economía de las familias guatemaltecas.

“Cuando estos enemigos internos de nuestra Guatemala hablan de que somos una sociedad colapsada no es porque realmente hayamos colapsado, sino porque ellos están haciendo todo lo posible para que ese discurso cobre realidad”, enfatizó, y pidió denunciarlo y eliminarlo.

“Unidos vamos a luchar por esa labor de salvar lo que es nuestro, algo que nadie va a hacer por nosotros”, enfatizó Arzú durante un congreso de caficultura, una actividad que ha sido el “hilo conductor” y que ha “dado estabilidad durante siglos”.

“El café ha sido y sigue siendo uno de los pilares de la economía y el desarrollo de nuestro país (…). Contrario a lo que predican algunos detractores vociferantes, la caficultura es también un factor de cohesión social y convivencia armónica con la naturaleza”, añadió.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here