Por Haid Haid

Los últimos acontecimientos en Siria señalan la posibilidad de que haya prosperado un acuerdo entre Turquía y Rusia, como demuestra el cambio de prioridades del Gobierno de Ankara. La reciente ofensiva contra el ISIS encabezada por Turquía no encontró resistencia alguna por parte de Rusia o del régimen sirio, aunque Ankara se ha declarado explícitamente pro oposición desde las primeras etapas de la revolución, en 2011.

La ofensiva estuvo precedida por un acercamiento turco-ruso, citado con frecuencia para explicar la aquiescencia de Moscú para con la acción militar. Asimismo, los recientes ataques sin precedentes del régimen sirio y Rusia para arrebatar el este de Alepo de manos de los rebeldes no han dado lugar a que estos obtuvieran más apoyo de sus patrocinadores, concretamente de Turquía. Aunque aún se desconocen la mayoría de los detalles de esta posible nueva alianza, circulan rumores sobre un acuerdo entre bastidores entre Rusia y Turquía que permitiría a esta última intervenir y vigilar el poder de los grupos sirios kurdos en el norte, a cambio de que reduzca su apoyo a los rebeldes que luchan contra Asad en Alepo.

Según un reciente reportaje de Mohamed Balut, periodista del periódico libanés pro régimen Asafir, el supuesto acuerdo de seguridad entre Turquía y Rusia permitiría a las tropas turcas entrar en Siria para impedir que los sirios kurdos establezcan una Administración autónoma junto a la frontera turca. El régimen de Asad también cortaría la ayuda a las unidades militares kurdas de Siria afiliadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que Ankara considera organización terrorista.

A cambio, Turquía dejaría de armar a los rebeldes que luchan contra el régimen sirio en Alepo, la segunda ciudad de Siria, y aceptaría las propuestas de Rusia para designar a determinados grupos rebeldes como terroristas. Balut añadía que los detalles de este sacrificio compensatorio se acordaron en una serie de reuniones mantenidas entre oficiales de seguridad de Rusia, Siria, Irán, Irak y Turquía. Al parecer, hay más reuniones programadas en Damasco, Moscú y, posiblemente, Estambul, para concluir los parámetros del acuerdo. Balut también se refirió a las operaciones militares encabezadas por Turquía, donde miles de combatientes rebeldes de los frentes de Alepo e Idlib están siendo desviados hacia el norte, como primer paso de “una iniciativa turca para separar a las facciones que reciben orientación directa de los grupos extremistas”.

Similarmente, Eliyah Magnier, jefe de corresponsales internacionales del periódico kuwaití Al Rai, habló hace poco de la voluntad declarada de Turquía de colaborar con las potencias internacionales para impedir que los grupos rebeldes sirios aliados se fusionen con el Frente al Sham, el nuevo nombre del antiguo Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda. Turquía, supuestamente, también ha aceptado distanciarse de los grupos yihadistas del norte de Siria y abstenerse de financiar cualquier actividad hostil contra el Ejército sirio, principalmente en torno a Alepo.

Estas informaciones indican que Rusia y Turquía podrían haber llegado a algún tipo de acuerdo entre bambalinas. Es significativo que las tropas que participan en la intervención liderada por Turquía no hayan sido objetivo de los ataques aéreos rusos o sirios, aunque ambas partes hayan clasificado durante mucho tiempo como “terroristas” a los grupos rebeldes que participaban en las ofensivas turcas. Esto se ha producido a la par de un significativo cambio en la política de Turquía respecto a Asad, después de unas declaraciones del primer ministro turco, Binali Yidirim, en las que planteó la idea de que el presidente sirio, Bashar al Asad, podría ser un socio en una “fase de transición”. Este cambio repentino se produjo después del acercamiento con Rusia tras un distanciamiento de ocho meses, luego de que Turquía derribara un avión de combate ruso a finales de 2015.

Fuentes sobre el terreno también han confirmado un recorte reciente en la ayuda militar a los grupos rebeldes en Alepo. “Cualquier ataque a gran escala del régimen sirio para capturar Alepo suele conducir a un inmediato aumento de la ayuda que recibimos de nuestros aliados para frenar la ofensiva. Pero parece que las cosas han cambiado. Aunque el régimen y Rusia están lanzando el peor ataque hasta ahora para capturar Alepo, aún no hemos recibido ningún apoyo importante para contrarrestarlo”, dijo Ahmed Husein, activista afiliado a Ahrar al Sham.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, hablando sobre la reciente escalada en la ciudad, se refirió únicamente con ambigüedades a la necesidad de que las potencias extranjeras “prosigan nuestras conversaciones”. Además de la falta de respuesta de Turquía frente al ataque deliberado contra un convoy de ayuda en las proximidades de Alepo durante el ya extinto alto el fuego, el Gobierno de Ankara ha cambiado de manera patente su anterior tono beligerante hacia las acciones del régimen y de Rusia.

Además, un diplomático occidental muy bien informado en Beirut, que habló bajo condición de anonimato, también confirmó la existencia de dicho acuerdo. “Diferentes oficiales aliados con el régimen sirio han confirmado en varias ocasiones la existencia de un acuerdo con Turquía”, dijo. “Ninguno de ellos reveló los detalles; sin embargo, todos dijeron que Turquía se había rendido en Alepo a cambio de sus operaciones contra los sirios kurdos a lo largo de la frontera turca en el norte de Siria. También mencionaron que Turquía pedía algunos meses para poder distanciarse de algunos grupos rebeldes considerados radicales”.

El misterio que rodea los detalles del rumoreado acuerdo entre Turquía y Rusia podría deberse al hecho de que el secretismo es clave para su éxito. También podría tener que ver con la incapacidad de los actores de cerrar los detalles de tan complicado trato. Sin embargo, si llega a buen término, es muy probable que aumente la complejidad del conflicto sirio, con más muertes y desplazamientos de civiles en Alepo, una mayor influencia de los grupos rebeldes sobre el terreno y unas renovadas tensiones étnicas entre los sirios árabes y los kurdos.

Esta columna fue publicada originalmente en revista El Medio octubre de 2016. Reproducida en USA Hispanic con autorización explícita de dicha fuente
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