Miami, 6 sep.- La separación de niños de sus padres inmigrantes por parte del Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, es “un abuso de poder” que debe ser castigado, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch (HRW).

En una entrevista en Miami al margen de un encuentro con la prensa para analizar un informe presentado el pasado lunes sobre el éxodo venezolano, Vivanco calificó de “indignante” que autoridades políticas “de alto nivel”, desde Trump a su fiscal general, Jeff Sessions, hayan “provocado este problema” como parte de la política de “cero tolerancia” a la inmigración ilegal.

“Es un descaro, es inaceptable, es un abuso de poder que espero alguna vez sea investigado, rectificado y que las autoridades tanto políticas como administrativas sean debidamente castigadas”, manifestó.

Más de 2.500 niños inmigrantes fueron separados esta primavera en la frontera con México y unos 500 están aún detenidos y no han sido reunificados con su parientes, muchos de los cuales fueron deportados.

El Gobierno “jamás debió haber arrancado a esos niños del control de sus padres y detenerlos y enjaularlos, como lo hizo, y detener a sus padres es una aberración. No hay casos similares en los que se haya cometido un abuso de esta naturaleza”, criticó.

Vivanco recordó que gracias al juicio en una corte en California, interpuesto por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), se logró detener estas separaciones.

Señaló que espera que el juez a cargo “se ponga firme y no le siga expandiendo” el plazo de reunificación al Gobierno porque aún se desconoce el paradero de niños y de padres que fueron deportados.

“La única esperanza que tenemos es con las cortes, que los jueces tomen cartas en este asunto. Si no fuera por ellos, el abuso hubiera continuado”, explicó Vivanco.

Lamentó además que no hay a la vista una investigación en el Congreso mientras “el mismo partido de Trump”, el Republicano, sea la mayoría.

Sobre el reciente informe de HRW, en el que la organización pedía a los gobiernos de América una respuesta “coordinada” y “consistente” al flujo migratorio de venezolanos que huyen de la crisis por la que atraviesa su país, Vivando lamentó que esta situación esté afectando a los menores.

“Es claro que el éxodo en Venezuela está también caracterizado por la separación de familias”, dijo. “Hay muchos padres que dejan a sus hijos en Venezuela, a veces con uno de los padres y otras con los abuelos”.

Señaló que el objetivo es “juntar dinero para apoyarlos desde afuera, y eventualmente llevarlos, pero la realidad con la que se encuentran al emigrar suele ser muy dura y el tiempo de separación termina siendo más largo del previsto”.

Vivanco dijo que se trata de la más “grave” crisis migratoria de la región, un éxodo “forzado” causado únicamente por la “dictadura violenta y sanguinaria” del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

En ese sentido, instó a los Gobiernos de la región a ofrecer una protección migratoria temporal para los venezolanos que están huyendo de su país.

Precisó que, aunque se calculan que han salido unos 2,3 millones de venezolanos desde 2014, no hay estadísticas claras ni de adultos ni de niños porque “muchos no han sido registrados por las autoridades”.

Vivanco lamentó también el reclutamiento de niños por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Colombia en regiones como Chocó, en el oeste del país.

En ese sentido instó al presidente Iván Duque a aprovechar “la oportunidad de los diálogos de paz con el ELN para trasmitirles de forma clara el mensaje de que, si la guerrilla tiene un compromiso genuino con la paz, debe al menos respetar las normas más básicas de la guerra sobre protección de civiles”.

Criticó también que grupos sucesores del paramilitarismo, como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, y las disidencias de las FARC también llevan a cabo esta “atroz práctica”.

“Existen evidencias muy serias y claras que demuestran que las disidencias de las FARC han reclutado a muchos menores en zonas como Nariño y Guaviare”, matizó.

De igual forma, denunció irregularidades en los compromisos de la antigua guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ahora partido político, en los acuerdos de paz firmados en 2016.

“Existen señalamientos creíbles que indican que en muchos casos las FARC desvincularon a menores de sus filas antes y por fuera del proceso formal”, indicó.

Eso los privó “de las medidas de protección y acompañamiento que todo niño que ha formado parte de las filas en un grupo armado requiere”, precisó.

Señaló que, al parecer, se debió “en parte a que comandantes de las FARC temían que estarían exponiendo sus responsabilidades penales por estos graves abusos al reconocer que tenían, como todos sabíamos, muchos niños en sus filas”.

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