Múnich (Alemania), 15 oct.- La Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera inició hoy la tarea de buscar un socio que le dé una mayoría sólida en la cámara regional de ese “Land”, tras reconocer como malos los resultados obtenidos en las elecciones del domingo por el partido del bloque conservador de la canciller Angela Merkel.

“No es momento para hablar de consecuencias personales, sino de buscar mayorías sólidas”, apuntó hoy el líder del partido y ministro federal del Interior, Horst Seehofer, para admitir que el resultado obtenido les coloca en situación compleja, pero que forma parte del quehacer político “salir adelante en situaciones difíciles”.

Seehofer rehuyó ya ayer hablar de posibles relevos en la cúpula del partido, ante reiteradas preguntas en sucesivos medios sobre una eventual retirada de su cargo tras conocerse los resultados de las elecciones.

Al ministro del Interior y líder de la CSU se le considera el principal responsable de la caída de votos sufrida el domingo, tanto por sus tensiones continuas con la canciller Merkel como por su relación de rivalidad con el jefe del Gobierno regional, Markus Söder, que han desgastado a la formación.

La CSU obtuvo ayer un 37,2 % de apoyo, según los resultados finales, lo que supone una caída de 10,5 puntos respecto a las regionales de 2013, la pérdida de la mayoría absoluta que su partido tuvo de forma casi ininterrumpida desde los años 60 y su peor resultado desde 1954.

Más dramática aún fue la caída del Partido Socialdemócrata (SPD), socio en la gran coalición de Merkel, que se hundió en un 9,7 % -10,9 puntos menos que cuatro años atrás- y cayó de la posición de segunda fuerza a la de quinta en ese “Land”.

Los Verdes, por contra, se dispararon al segundo puesto con un 17,5 %, su mejor resultado histórico en Baviera y un aumento de 8,9 puntos respecto a 2013.

La tercera posición la ocupó la derechista Electores Libres, con un 11,6 % -2,6 puntos más que cuatro años atrás-, y la cuarta fue para la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con un 10,2 %, que accederá así por primera vez a la cámara bávara.

Completará la composición del nuevo parlamento regional el Partido Liberal (FDP), que fue aliado de gobierno de la CSU entre 2008 y 2013, pero que obtuvo un 5,1 %, porcentaje insuficiente para dar a los conservadores bávaros la mayoría sólida que buscan.

Ya ayer, tras conocerse las primeras proyecciones de voto, Söder avanzó que su partido está dispuesto a entablar negociaciones para formar coalición tanto con los Verdes como con los Electores Libres y ratificó que solo descarta como aliados a la AfD.

El primer ministro expresó asimismo su clara preferencia hacia los Electores Libres, por la similitudes ideológicas entre la CSU y esa formación, con un signo tradicionalista bávaro muy similar a la que dirige Seehofer.

Más complejas son las relaciones con los Verdes, que ayer se erigió como vencedor moral de los comicios bávaros y partido emergente especialmente en los núcleos urbanos, ya que se impuso como primera fuerza en la capital, Múnich.

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