Buenos Aires, 25 mar.- Las manos de orfebre argentino Juan Carlos Pallarols labraron el latón procedente de casquillos de balas de la guerra de las Malvinas para convertirlo en piezas artísticas, en forma de rosas, que desde simbolizan los deseos de paz entre argentinos y británicos.

Excombatientes con historias estremecedoras, familiares de víctimas y representantes de la diplomacia y las Fuerzas Armadas del del Reino Unido y de Argentina se dieron cita en el museo-taller de Pallarols para ensalzar este proyecto y recrear las historias humanas en las que se apoya.

Al evento acudieron el embajador del Reino Unido en Argentina, Mark Kent; el agregado de Defensa de la Embajada Británica, comodoro Robin Smith; el coronel argentino combatiente en Malvinas José Martiniano Duarte; el coronel británico Geoffrey Cardozo y numerosos integrantes de la Comisión de Familiares de Caídos en ese conflicto armado.

El coronel Duarte, que en el momento de la guerra ostentaba el grado de teniente, narró su experiencia bélica y la leyenda que le envuelve por haber dado muerte al capitán de las fuerzas especiales británicas John Hamilton cuando el primero vio amenazada una posición que defendía al frente de un pelotón de cuatro hombres.

Después de replegarse a su acuartelamiento, Duarte mandó a recoger el cadáver del capitán Hamilton, y, tras velar su cuerpo, lo enterró junto a un militar argentino. Con el tiempo, el coronel Duarte se reunió en Londres con la viuda de Hamilton, que elogió su comportamiento y le tildó de héroe.

El coronel británico Geoffrey Cardozo, encargado de identificar y enterrar a los 246 soldados argentinos muertos en Malvinas en 1982, hizo un paralelismo entre las flores por la paz de Pallarols y la paz, ambas muy frágiles y que por lo tanto merecen el cuidado de la sociedad.

El embajador Kent destacó el tesón de los integrantes de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas para preservar la memoria histórica, con iniciativas como un viaje al archipiélago que se desarrollará el próximo 26 de marzo, así como la convergencia entre diplomáticos y militares para ayudar a los familiares.

También se hizo patente el testimonio del que fuera escribano general de la Nación Argentina durante 32 años, Natalio Etchegaray, que entre 2013 y 2015 entrevistó a 82 familiares de combatientes que perdieron a sus hijos.

El comodoro Robin Smith valoró el entusiasmo de Pallarols al encabezar este proyecto y entregó a un grupo madres de víctimas una de las rosas por la paz para que sea depositada en el cementerio de los caídos británicos de San Carlos.

Otra rosa será depositada por los familiares de las víctimas, en su próximo viaje a Malvinas, en el cementerio de Darwin, donde yacen los soldados argentinos.

Pallarols dijo que existe el proyecto de utilizar estas rosas, elaboradas en su taller, como premio para personas que destaquen, en distintos países, por su labor en pro de la paz y de los derechos humanos.

Entre los posibles premiados, Pallarols se refirió al proyecto de una asociación europea de galardonar con una de sus rosas a la canciller alemana, Ángela Merkel, por haber sido capaz de desempeñar tres mandatos “con corrupción cero”.

“Se trata de transformar material bélico en material de amor”, dijo el artista, conocido por ser el encargado de tallar el bastón de mando presidencial argentino, uno de los atributos que recibe el presidente de la República cuando asume el cargo.

Este conflicto armado enfrentó en 1982 a Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas, en el Atlántico Sur.

En esa guerra, en la que fue derrotada Argentina, murieron 255 británicos, 3 isleños y 649 argentinos, de los cuales 123 permanecen enterrados en las islas sin identificar.

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