Kinshasa, 21 may.- La cuenta de afectados por el brote de ébola registrado en el noroeste de la República Democrática del Congo (RDC) continúa en aumento y suma ya 21 casos confirmados, con cuatro de ellos localizados en zona urbana, mientras el Gobierno del país se prepara para lanzar una campaña de vacunación.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que todavía no se puede considerar una situación de emergencia sanitaria internacional, el avance del brote continúa lento pero inexorable.

En total, hasta este sábado, había 46 casos en estudio por fiebres hemorrágicas: los 21 ya confirmados de ébola en laboratorio, 21 probables y 4 sospechosos, de acuerdo a datos difundidos esta madrugada por el Ministerio de Sanidad del país.

Cuatro nuevas confirmaciones se sumaron desde el último informe oficial, que se había publicado un día antes.

Uno de ellos es otro caso más en el área sanitaria de Wangata, dentro de la ciudad de Mbandaka -capital de la provincia del Ecuador (noroeste) y cuya zona urbana cuenta con alrededor de un millón de habitantes-, donde ya se habían informado otros tres positivos de laboratorio.

Dentro de esta lista, 26 personas han fallecido ya, pero solo dos de ellas son casos confirmados.

Para combatir el brote, el Gobierno congoleño anunció, a través de un comunicado en televisión, que este lunes comenzará la campaña para distribuir las 5.400 dosis de vacunas recibidas la semana pasada.

El plan de vacunación se aplicará en las zonas afectadas de la provincia del Ecuador, como Mbandaka o Bikoro, y los receptores serán las alrededor de 600 personas que se calcula que, por el momento, estuvieron en contacto directo o indirecto con la enfermedad.

“El lunes comienza la campaña. Va a dirigirse en primer lugar al personal de salud, a los que estuvieron en contacto con los enfermos y a los contactos de los contactos”, explicó el ministro de Asuntos Territoriales congoleño, Félix Kabangé.

Además de las dosis ya recibidas para tratar de contener el brote, el ministro compartió que se esperan hasta 300.000 suplementarias.

El tratamiento a aplicar es la vacuna experimental rVSV-ZEBOV y esta será la primera vez que se va a poner en marcha una medida como esta en los estadios iniciales de un brote de ébola.

El Gobierno de Joseph Kabila comunicó también que se estableció una movilización especial de recursos económicos -de hasta 4 millones de dólares, por el momento, para invertir en un plan nacional- para luchar contra la epidemia.

La OMS celebró el pasado viernes una reunión especial sobre el brote de ébola en la RDC y estableció que no reúne, por el momento, las condiciones para considerarla una emergencia sanitaria con impacto internacional.

No obstante el organismo apuntó que hay desafíos importantes en el aire, como el riesgo de una “propagación rápida”.

El Gobierno congoleño, por su parte, saludó las conclusiones y agradeció la confianza de la OMS en los profesionales que trabajan en el país.

Este es el noveno brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo desde que se descubrió el virus en 1976 en este país, cuando aún se denominaba Zaire.

La enfermedad -que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados- causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90 %.

Sus primeros síntomas son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, además de vómitos.

La peor epidemia de ébola conocida en el mundo se declaró en marzo de 2014, con los primeros casos reportados en diciembre de 2013 en Guinea Conakri, desde donde se expandió a Sierra Leona y Liberia.

La OMS había declarado el fin de la epidemia en enero de 2016, después de registrarse 11.300 muertes y más de 28.500 casos, aunque la agencia de la ONU ha admitido que estas cifras pueden ser conservadoras.

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